Chespirito si que sabía hacer Naming

Hace un par de días veía con mi hijo el Chavo del 8, una serie que todo mexicano hemos visto por lo menos una vez en la vida; a mi ver jamás pasará de moda, en ninguna generación. Después de estar viéndolo me aparecía la opción de ver al Chapulín Colorado y es a partir de ahí de donde nace éste artículo.

Si bien el sobrenombre de “Chespirito” se denominó por el nombre de Shakespeare, por su forma de escribir y llegar hacia la audiencia de una forma muy certera, que conectaba de una manera única con el publico, en un tono de humor blanco, por su baja estatura y en un tono diminutivo, se bautizó así a Roberto Gómez Bolaños. Pero, ¿Esto que tiene que ver con el Naming? A lo largo de su carrera artística, de producción y redacción creó 5 personajes, los cuales fueron interpretados por el mismo: Chavo del 8, Chapulín Colorado, Doctor Chapatín, El Chompiras y Chaparrón Bonaparte.

Cada personaje es destinado para un segmento distinto, pues los programas son totalmente distintos, pero hay algo característico, tanto desde el nombre del creador como de cada uno de los personajes y programas de televisión, efectivamente, todos los nombres tenían una “CH”.

Una de las partes fundamentales del Branding es el Naming, ya que éste es el primer contacto con el mercado objetivo y potencial, el que nos ayuda a posicionarnos ante el mercado, hacer la diferencia y sobre todo a ser recordado. No es una tarea sencilla ponerle nombre a una marca, pero para el creativo Mexicano esto al parecer fue una tarea sencilla, pues aunque fuera la misma persona, cada personaje tenía una característica única, yo creo que al menos hemos visto a 3 de estos 5 personajes y los identificamos.

Roberto Gómez Bolaños, supo emplear esta estrategia de Marketing para el posicionamiento, pero sobre todo para ser recordado, pues iba de la mano con esos personajes de humor blanco, que nos sacaban una risa, con alguna frase chusca. Todo esto ha generado lealtad de marca hasta el día de hoy.

A continuación les brindo 3 tips para tener un buen Naming:

1.- Sencillo: Las personas amamos las cosas sencillas, mientras más fácil sea de pronunciar, aumenta la probabilidad de que sea recordado. Y éste ayuda al posicionamiento.

2.- Original: Quizás éste punto sea uno de los más complejos a la hora de bautizar una marca, pues se tiene que ser único, que nos diferencie de la competencia y del mercado. Pues al igual que un nombre de persona, lo hace auténtico.

3.- Se paciente: Genera una lista de nombres prospectos, nunca te cases con la primera idea, pues el nombre será para toda la vida, es y será la esencia, pues tener un mal nombre puede perjudicar tu reputación y credibilidad como marca.

Chespirito si que sabía crear y ejecutar una buena estrategia de Naming

“No contaban con mi astucia”

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